La serenidad es bella
(Tiempo de verano)
Junto a una playa serena
nuestro reposo buscamos
y sobre la cálida arena
el mar azul contemplamos.
Pero ¿de veras hallamos
lo que es la serenidad
o en ella nos adentramos
buscando su realidad?
Porque las olas que atacan
a menudo nuestras vidas
son más que las que levantan
las tempestades marinas.
Ni nuestras fuerzas genuinas
ni nuestras capacidades
paran las olas dañinas
de otras muchas tempestades.
Sin embargo, hay facultades
que Dios puso a nuestro lado
que a través de las edades
atrás las hemos dejado.
En un mundo trepidante
y repleto de ansiedad
hemos dejado distante
la fe y la serenidad.
¡Mirad hacia el mar, mirad!
Contempladlo si está en calma
y a Dios pedid en verdad
serenidad para el alma.
Junto a una playa serena
nuestro reposo buscamos
y sobre la cálida arena
el mar azul contemplamos.
Pero ¿de veras hallamos
lo que es la serenidad
o en ella nos adentramos
buscando su realidad?
Porque las olas que atacan
a menudo nuestras vidas
son más que las que levantan
las tempestades marinas.
Ni nuestras fuerzas genuinas
ni nuestras capacidades
paran las olas dañinas
de otras muchas tempestades.
Sin embargo, hay facultades
que Dios puso a nuestro lado
que a través de las edades
atrás las hemos dejado.
En un mundo trepidante
y repleto de ansiedad
hemos dejado distante
la fe y la serenidad.
¡Mirad hacia el mar, mirad!
Contempladlo si está en calma
y a Dios pedid en verdad
serenidad para el alma.
CLARA ROSIQUE nació en San Quintín (Francia) el 10 de Junio de 1925. Desde muy temprana edad encontró en la poesía la inspiración para transmitir sus vivencias a lo largo de los años.Sus poemas han sido publicados en revistas como Constancia, El Camino, Edificación Cristiana, Panorama Evangélico, Restauración, Nosotras, Caminemos Juntas, y ahora también Fe y esperanza. En su poesía se combina lo cotidiano y lo espiritual convirtiendo su obra en un paisaje armonioso y lleno de esperanza.

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