editorial
(segunda parte)
Tal como quedamos el número anterior, continuaremos hablando sobre el amor. Os recuerdo que he escrito sobre el amor perfecto, el amor de Dios, y también sobre los cuatro tipos de amor. Ahora vamos mirar dos puntos en concreto, qué es lo que no tenemos que amar, y qué amar, y acabaremos mirando algunas cosas sueltas sobre el amor.
En la Biblia encontramos muy claras algunas cosas que nosotros no tenemos que amar. Si miramos bien se trata sólo de cosas, no podemos encontrar ninguna referencia a personas. Esas son unas cuántas: -El mundo con las cosas que están en él, como los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida. El mundo con todos sus deseos pasa, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. - El dinero. La Biblia nos dice que “raíz de todos los males es el amor al dinero” he subrayado estas últimas palabras para hacer notar que lo malo es el amor al dinero, no el dinero en sí. Si la riqueza viene, que sea bienvenida, pero si queremos enriquecernos para hacer cualquier cosa o poner bajo la planta de nuestros pies a cualquiera, eso creo que es algo malo. - La tiniebla ¿A quien le gusta la oscuridad?¿a quien le gusta la tiniebla? Pues ¿sabes que? Hay mucha gente que disfruta viviendo en la tiniebla, la ama, y eso porque no quieren que se les vean los hechos, las obras de las tinieblas. Vive dignamente, haz lo bueno, y entonces seguro no amarás la tiniebla, buscarás la luz. Con la exposición de esas tres cosas que no tenemos que amar, creo que es más que suficiente; por eso, ahora vamos a descubrir lo que tenemos que amar. Lo normal creo que es empezar con amar: -a Dios , es el que más se merece nuestro amor, y además tenemos que amarlo con todo nuestro ser, en otras palabras con todo nuestro espíritu, todo el alma y con todo nuestro cuerpo. Vale la pena hacerlo. También tienes que amarte -a ti mismo y cuando digo esto no se tiene que entender que nos podemos dar todos los caprichos que queremos o hacer todo lo que nos da la gana en el nombre del amor. El verdadero amor hacia nosotros se demuestra cuando sobre todo cuidamos nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestra alma. Solo cuando sabemos amarnos a nosotros mismos amaremos también -al prójimo . Parece fuera de lo normal ¿no? Seguro que has oído que la gente suele decir: “ primero yo, segundo yo, y si queda algo, todo para mi”. Personalmente, me parece que suena muy mal, demuestra mucho egoísmo. Como personas, estamos hechas para vivir en comunidad, tener comunión unos con los otros, nos necesitamos, y esto nos lleva al punto de amarnos unos a los otros. Si nuestra “siembra” hacia el prójimo es amor, “cosecharemos” el mismo fruto.
Os he presentado tres cosas que no tenemos que amar y tres cosas, o mejor dicho personas, que sí tenemos que amar.
Quiero parar aquí pero a continuación te doy una lista con algunas cosas más que tenemos que amar. Lee las citas en tu Biblia y descubrirás más: -Al enemigo (Mateo5:44); -A los hermanos (1 Pedro 2:17); -Al extranjero (Deuteronomio 10:19); -Las naciones (Lucas 7:5); -Los mandamientos (la ley) Salmo 119:97… Juan 14:15 (Jesús); -El bien ( Amós 5:15); -La justicia (Salmos 45:7); -La misericordia (Miqueas 6:8); -La limpieza del corazón (Proverbios 22:11).
La ultima cosa que te quiero decir está en la epístola de Judas versículo 21. y dice: “Conservaos en el amor de Dios...”
En la Biblia encontramos muy claras algunas cosas que nosotros no tenemos que amar. Si miramos bien se trata sólo de cosas, no podemos encontrar ninguna referencia a personas. Esas son unas cuántas: -El mundo con las cosas que están en él, como los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida. El mundo con todos sus deseos pasa, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. - El dinero. La Biblia nos dice que “raíz de todos los males es el amor al dinero” he subrayado estas últimas palabras para hacer notar que lo malo es el amor al dinero, no el dinero en sí. Si la riqueza viene, que sea bienvenida, pero si queremos enriquecernos para hacer cualquier cosa o poner bajo la planta de nuestros pies a cualquiera, eso creo que es algo malo. - La tiniebla ¿A quien le gusta la oscuridad?¿a quien le gusta la tiniebla? Pues ¿sabes que? Hay mucha gente que disfruta viviendo en la tiniebla, la ama, y eso porque no quieren que se les vean los hechos, las obras de las tinieblas. Vive dignamente, haz lo bueno, y entonces seguro no amarás la tiniebla, buscarás la luz. Con la exposición de esas tres cosas que no tenemos que amar, creo que es más que suficiente; por eso, ahora vamos a descubrir lo que tenemos que amar. Lo normal creo que es empezar con amar: -a Dios , es el que más se merece nuestro amor, y además tenemos que amarlo con todo nuestro ser, en otras palabras con todo nuestro espíritu, todo el alma y con todo nuestro cuerpo. Vale la pena hacerlo. También tienes que amarte -a ti mismo y cuando digo esto no se tiene que entender que nos podemos dar todos los caprichos que queremos o hacer todo lo que nos da la gana en el nombre del amor. El verdadero amor hacia nosotros se demuestra cuando sobre todo cuidamos nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestra alma. Solo cuando sabemos amarnos a nosotros mismos amaremos también -al prójimo . Parece fuera de lo normal ¿no? Seguro que has oído que la gente suele decir: “ primero yo, segundo yo, y si queda algo, todo para mi”. Personalmente, me parece que suena muy mal, demuestra mucho egoísmo. Como personas, estamos hechas para vivir en comunidad, tener comunión unos con los otros, nos necesitamos, y esto nos lleva al punto de amarnos unos a los otros. Si nuestra “siembra” hacia el prójimo es amor, “cosecharemos” el mismo fruto.
Os he presentado tres cosas que no tenemos que amar y tres cosas, o mejor dicho personas, que sí tenemos que amar.
Quiero parar aquí pero a continuación te doy una lista con algunas cosas más que tenemos que amar. Lee las citas en tu Biblia y descubrirás más: -Al enemigo (Mateo5:44); -A los hermanos (1 Pedro 2:17); -Al extranjero (Deuteronomio 10:19); -Las naciones (Lucas 7:5); -Los mandamientos (la ley) Salmo 119:97… Juan 14:15 (Jesús); -El bien ( Amós 5:15); -La justicia (Salmos 45:7); -La misericordia (Miqueas 6:8); -La limpieza del corazón (Proverbios 22:11).
La ultima cosa que te quiero decir está en la epístola de Judas versículo 21. y dice: “Conservaos en el amor de Dios...”


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