REVISTA CRISTIANA MULTICULTURAL

lunes, 17 de diciembre de 2007

Medita

La naturaleza me formó.
El pecado me deformó.
La escuela me informó,
pero Cristo me transformó.


Algunas veces sucede que:
un cristiano sin dinero
ama a su prójimo;
un cristiano con algo de dinero,
ayuda a su prójimo;
un cristiano con mucho dinero,
usa a su prójimo;
y un cristiano con muchísimo dinero,
no tiene prójimo.

No hay comentarios.: